otros datos
prototios de torino
breve reseña
Se conoce con el nombre de Liebre-Torino a una serie de prototipos de carreras fabricados entre las décadas del '60 y '70 en la República Argentina, para su utilización en la categoría de automovilismo de velocidad, Turismo Carretera. Se trata de una serie de prototipos diseñados sobre la base del automóvil IKA Torino, el cual también era utilizado para competir en dicha categoría. La idea de crear estos automóviles, fue factible gracias al revolucionario reglamento impuesto a fines de la década del '60, para poder generar una evolución dentro de la categoría, producto de que se venía compitiendo desde la década del '40 con las mismas unidades de esa época. Este reglamento, abría un verdadero abanico de posibilidades para que tanto pilotos como preparadores se presenten a competir con los más vistosos y ocurrentes modelos, diseñados a gusto y conveniencia, y combinando elementos de diferentes marcas. Entre estas máquinas, las Liebre-Torino irrumpieron con fuerza, marcando una era de verdadero dominio dentro de la especialidad.
Existieron cuatro evoluciones de las Liebre-Torino, las cuales fueron todas creación del carrocero Heriberto Pronello, mientras que la motorización de estas unidades estuvo a cargo del exitoso preparador Oreste Berta. Estas evoluciones fueron conocidas como:
Liebre Mk I
Liebre Mk I y 1/2
Liebre Mk II
Liebre Mk III.
De estas unidades, las Liebres Mk II y Mk III llegaron a lo más alto al consagrarse campeones en 1967 y 1969 con Eduardo Copello y Gastón Perkins respectivamente.
Liebre Mk Iii
La aparición de las Liebre Mk II en las pistas, generaron una verdadera revolución dentro del ambiente del Turismo Carretera. Tal es así que la oposición comenzaba a preparar nuevas formas para poder detener lo que fue considerado como una verdadera amenaza a las aspiraciones de muchos pilotos. Tras el éxito logrado en 1967, el equipo oficial IKA terminaría disolviéndose una vez terminado el campeonato, dando origen a nuevas escuadras. En el año 1968, Pronello había alcanzado a crear ya cuatro Liebres las cuales tuvo que repartir luego de la disolución del equipo oficial. Oreste Berta, había logrado hacerse con dos de esta unidades creando su propia estructura, la cual fue patrocinada por la firma de lubricantes Bardahl y que llevaba a Eduardo Copello y Nasif Estéfano como pilotos. Las otras dos Liebres quedaron en poder de Gradassi y Gastón Perkins, quienes decidieron presentar sus propias estructuras.
A todo esto, la competencia llegaba a la pista con nuevas armas. Ford renovaba su plantel tras el fallido intento del año anterior con el Steven Ford, que se terminaría cobrando tres víctimas fatales, entre ellas Oscar Cabalén reconocido piloto de la escuadra. De esta forma, la firma de General Pacheco ponía en pista al Falcon F-100, prototipo basado en el Ford Falcon al cual se le aplicaba una reducción en su ancho y se lo equipaba con el impulsor V8 de las camionetas Ford F-100. General Motors volvía a confíar en José Froilán González quien presentaba la tercer evolución del Chevitú, conocida como Chevytres. Mientras que a mediados de ese año, hacía irrupción un prototipo que terminaría revolucionando este campeonato: El Trueno Naranja. Este año, Copello y Gradassi intentarían cada uno por su lado defender el honor de Torino, sin embargo sus intentos fueron vanos ante el embate brindado por el Trueno Naranja con Carlos Pairetti al volante.
Fue así que para 1969, Pronello volvería a poner manos a la obra y volvería a desarrollar una nueva evolución en la Liebre, para poder recuperar el cetro perdido el año anterior. Fue así que decidió rediseñar la carrocería de la Liebre Mk II, modificando la caída del techo en la parte de atrás, dándole un perfil más afilado y un mayor coeficiente aerodinámico. En cuantoa otros items como ser suspensión o chasis, el nuevo diseño mantuvo las características de su antecesor, siendo reformados algunos itemso como el torpedo y la ubicación de las butacas, para perfeccionar la distribución de pesos. Fue así como Pronello terminaría presentando su nueva obra maestra, la cual recibió el nombre de "Pronello Nova" y siendo finalmente rebautizado por los usuarios como Liebre Mk III Torino. La primera Liebre, fue presentada en 1969 y su primer conductor fue el piloto Gastón Perkins.
Una particularidad que tuvo ese año Pronello, fue que al no estar más vinculado a IKA, decidió rescindir la exclusividad de sus diseños para aquellos usuarios de dicha marca, dejando los mismos a disposición de los pilotos de otras marcas quiene mostraron su interés por desarrollar este prototipo con impulsores de otras marcas como ser Chevrolet o Ford. El caso más relevante, fue el del campeón Carlos Pairetti, quien dejó de lado su prototipo bautizado Trueno Naranja para adquirirle a Pronello una de sus Liebres, a la cual equipó con un impulsor Chevrolet y decoró con el mismo color de su coche anterior, dando origen a la Nova Naranja, nombre que derivaba del nombre original del auto y del color del mismo. Sin embargo, nada de esto fue suficiente para detener el poderío de Torino, que se terminaría llevando el título de ese año con Perkins al volante de una Liebre Mk III Torino.
En los años siguientes, las Liebres siguieron dominando las acciones en el terreno de juego, llevándose un nuevo título en el año 1970, nuevamente de la mano de Eduardo Copello. Pero en esta oportunidad y con el fin de poder dar mayor participación a los modelos de producción se crea la Fórmula A y en paralelo a ella la Fórmula B, la cual terminaría convirtiéndose unos años más tarde en el Sport Prototipo de Argentina, la categoría que terminaría albergando hasta el día de hoy a los prototipos más vistosos del país. Precisamente, Copello se llevaría el título de la Fórmula B con la Liebre Mk III, mientras que Luis Rubén Di Palma se llevaría la corona de la Fórmula A.
De esta forma, terminaría la historia de esta camada de prototipos diseñados para la competición, escribiendo su propia página, dentro de la rica historia del automovilismo argentino. El recuerdo de las Liebres-Torino sigue intacto hasta estos días, en la memoria de los simpatizantes del IKA Torino y en la nostalgia por la gran capacidad de creación y producción que tuvo la industria automotirz nacional de esos años.
Visitante Nro: