otros datos
prototios de chverolet
la barracuda
breve reseña
Los prototipos Chevrolet, fueron una camada de vehículos presentados por diferentes preparadores, que motorizaron a sus máquinas con motores Chevrolet. El primero de ellos fue el revolucionario Chevitú, creación de José Froilán González y que marcó un punto de cambio en el automovilismo argentino. El más exitoso de ellos fue el Trueno Naranja, creación de Horacio Steven y campeón en 1968, con Carlos Alberto Pairetti al volante.
historia
A lo largo de la historia del Turismo Carretera, una larga sucesión de modelos desfilaron por las rutas y autódromos de Argentina. Desde las antiguas cupecitas, pasando por los más variados y vistosos prototipos de la categoría Sport, hasta los compactos que hoy por hoy, tienen al Torino, al Chevy, al Falcon y al Polara, como coches insignia. Es así como se formó la historia grande del automovilismo argentino.
Y yendo a los prototipos, veremos un poco de la historia de los Prototipos Chevrolet, entre los que se encuentran, el Chevitú, el Trueno Naranja, la Garrafa, el Chevytres y otros modelos que no han tenido trascendencia en cuanto a cantidad de carreras ganadas, pero que también supieron dar espectáculo.
Barracuda Chevrolet
El Barracuda, o Barracuda Chevrolet, fue un prototipo de carreras que también se presentara durante la primera generación de esta clase de vehículos, dentro del Turismo Carretera. La aparición de coches como "La Garrafa" de Vianini o "El Petiso" de Rodolfo De Álzaga, supuso el inicio de una nueva era en el TC. Así fue como la nueva generación de vehículos comenzaba a relegar a las antiguas coupés de los años '30, dentro del parque automotor del TC. Ante esta realidad, el carrocero Vicente Formisano comienza a delinear la forma de un nuevo automóvil, basando sus líneas en el modelo Plymouth Barracuda lanzado en el año 1964 en los Estados Unidos. Para lograr su cometido y respetando los orígenes del modelo americano, decidió tomar como base para su creación la plataforma del modelo Valiant IV, a su vez, derivado del modelo Dodge Dart de 1966.
Para delinear este auto, primeramente Formisano tuvo que recortar toda la sección perteneciente al techo y el voladizo trasero, quedando únicamente la trompa, el torpedo y la mitad delantera del habitáculo. Tras esta "cirugía", comenzaría el armado del reticulado de seguridad, hermanando toda la estructura con la carrocería. Una vez terminado este implante, comenzaba la reforma del techo al cual se lo moldeaba para poder lograr en la parte trasera, el diseño estilo Fastback truncado que caracterizaba en ese entonces al modelo deportivo de Plymouth. Al finalizar este rediseño, Formisano remataba la carrocería con la implementación de una luneta de acrílico que le daba forma definitiva a la unidad. Otras reformas implementadas en el vehículo, fueron el reemplazo de la trompa original del Valiant IV por un postizo de sección puntiaguda, similar a los implementos adaptados por Heriberto Pronello para sus Liebre-Torino, el desplazamiento del torpedo a 15 cm de su lugar original y el rebaje del techo en 3 cm, para poder lograr el efecto deseado.
Originalmente, estas unidades iban a esta destinadas para la escuadra del equipo oficial de la Comisión de Carreras de Concesionarios Chrysler (CCCC), sin embargo quien primeramente se interesara en el proyecto al ver que ya no poseía las armas como para hacer frente a la nueva camada de vehículos, fue el piloto Carlos Pairetti, quien contrario a lo que se tenía previsto, decidió motorizar esta unidad con un impulsor Chevrolet de 230 pulgadas cúbicas. Fue así que, tras haber iniciado la Temporada de 1967 al comando de su vieja coupé, continuaría compitiendo por el resto de la temporada con esta nueva unidad, a la cual bautizó como Barracuda-Chevrolet, combinando el nombre del prototipo con su motorización. El Barracuda debutó el 30 de julio de 1967 en la Vuelta de Salto, registrando como resultado inicial un abandono. Sin embargo, a pesar de ese inicio sin fortuna, Pairetti conseguiría rehacerse en la fecha siguiente y conseguiría la victoria en la Vuelta de Hughes, una de las pruebas donde más veces repitió triunfo este piloto arrecifeño.
Con el Barracuda, Pairetti compitió hasta el año 1968, obteniendo dos triunfos más en la Vuelta de Olavarría del '67 y en Balcarce en el año '68. Sin embargo, debido a la avanzada encabezada por Torino y sus prototipos Liebres, el Barracuda y su motor 230 comenzaban a quedar obsoletos. Fue así que a mediados de 1968, Pairetti decidiría renovarse al presentar en pista el modelo Baufer-Chevrolet, conocido popularmente como el Trueno Naranja, mientras que la Barracuda le sería confiada a su amigo, Néstor Jesús García Veiga. En manos de García Veiga, el modelo competiría un par de carreras más, quedando finalmente relegado en el año 1969, cuando tuviera su última participación el día 23 de marzo de 1969, durante la Vuelta de Santa Fe. Cabe destacar que también participaron en el TC al comando de una unidad similar a esta, los pilotos Fernando Arana y Hugo Alberini, quienes se alternaban en la conducción de esta máquina.
carreras ganadas
6 de agosto de 1967, Vuelta de Hughes, Carlos Pairetti, 178,594
17 de septiembre de 1967, Vuelta de Olavarría, Carlos Pairetti, 195,288
28 de abril de 1968, Vuelta de Balcarce-Lobería, Carlos Pairetti, 207,813
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